De la Puna a EE.UU: el litio argentino ya juega en primera
Aire Argentino MineroLa minería argentina cerró 2025 con números históricos y un protagonista indiscutido: el litio. En plena transición energética global, el sector alcanzó exportaciones por 6.037 millones de dólares, un récord absoluto que significó un crecimiento del 29,2% interanual y redefinió el peso de la actividad en la economía nacional.
Dentro de ese salto, el litio argentino brilló con fuerza. Las ventas externas del complejo alcanzaron 905 millones de dólares, el nivel más alto desde que comenzó su explotación a gran escala, y representaron el 15% del total de las exportaciones mineras. Con este desempeño, el mineral se consolidó como el tercer complejo exportador minero del país, superando incluso a sectores agroindustriales tradicionales como el vino, el tabaco o los limones.
El crecimiento no se limita a las cifras. El litio de la Puna argentina —con epicentro en Jujuy, Salta y Catamarca— ya se volvió clave para el mercado estadounidense. En 2025, Estados Unidos absorbió cerca del 10% de las exportaciones argentinas de litio, posicionándose como el segundo destino más importante del complejo. A nivel histórico, entre 2020 y 2023, Argentina llegó a abastecer el 47% de las importaciones de litio norteamericanas, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Este salto responde, en gran parte, al ingreso en producción de cuatro nuevos proyectos entre 2024 y 2025, lo que elevó a siete las minas de litio operativas en el país. A ello se suma el fuerte flujo de inversiones extranjeras de capitales canadienses, chinos, australianos y estadounidenses, con empresas como Rio Tinto consolidándose como actores centrales del sector.
La relación con Estados Unidos se vio reforzada además por la firma reciente del Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos y el Marco Estratégico para minerales críticos, que prevé la eliminación de aranceles para 1.675 productos, incentivos a la inversión y financiamiento conjunto para proyectos de litio y minerales estratégicos. El objetivo es claro: asegurar cadenas de suministro confiables para la industria de baterías, electromovilidad y energías limpias.
Las proyecciones oficiales son ambiciosas. Con el impulso del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), donde la minería concentra el 38% del monto aprobado, el país apunta a superar los 1.000 millones de dólares en exportaciones de litio en 2026 y a llevar las exportaciones mineras totales por encima de los 20.000 millones de dólares en los próximos años.
Más allá de las divisas, el impacto también se refleja en el empleo: el sector minero genera más de 37.000 puestos de trabajo directos, con niveles de informalidad mínimos. Así, el litio argentino no solo se consolida como motor económico, sino como una pieza clave en la estrategia energética de Estados Unidos y en la inserción del país en las cadenas globales de valor del futuro.

