Megaproyecto de US$7100 millones en Argentina quedó frenado antes de empezar: qué está pasando
Aire Argentino MineroEl proyecto Vicuña busca integrar el desarrollo de los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, ubicados a más de 4200 metros sobre el nivel del mar, en plena cordillera.
Para poner en marcha la explotación, las empresas mineras planificaron una infraestructura energética de gran escala que incluye:
la construcción de líneas eléctricas de media y alta tensión
la adaptación de estaciones transformadoras
cerca de 220 kilómetros de nuevas líneas de transporte eléctrico
La demanda inicial estimada del complejo minero sería de 260 megavatios, un volumen significativo que requiere ampliar la red del sistema interconectado nacional.
Mientras tanto, los campamentos y tareas de exploración funcionan con generadores a gasoil, combustible que la empresa YPF transporta en camiones hasta la zona cordillerana.
La obra eléctrica que generó el conflicto
El proyecto presentó ante el Ente Nacional Regulador de la Electricidad un pedido para construir la infraestructura necesaria para abastecer su demanda energética.
La inversión prevista para estas obras oscila entre 400 y 500 millones de dólares y sería financiada por la propia compañía.
A cambio, el proyecto solicitó prioridad de uso del 90% de la capacidad de transporte adicional durante aproximadamente 25 años, un plazo que coincide con la vida útil estimada de la mina.
Sin embargo, la iniciativa generó objeciones por parte del Ente Provincial Regulador de la Electricidad de San Juan, que presentó una oposición formal.
La posición de la provincia
El organismo regulador sanjuanino argumentó que la solicitud podría afectar el interés público.
Según el EPRE, otorgar esa prioridad de uso representaría “un ejercicio abusivo del derecho de acceso”, al considerar que podría subordinar el sistema eléctrico provincial a un interés privado.
Además, la provincia explicó que ya está gestionando un plan propio de infraestructura eléctrica financiado mediante fideicomisos provinciales, que también permitiría conectar los proyectos mineros.
Por ese motivo, pidió al ENRE que no autorice el pedido y convoque previamente a una audiencia pública.

Qué dicen desde la empresa
Desde el proyecto Vicuña aclararon que el pedido no implica exclusividad sobre la red eléctrica existente.
Según explicaron, el sistema eléctrico argentino se rige por el principio de acceso abierto, lo que permite que cualquier proyecto solicite conexión y proponga ampliaciones de infraestructura cuando la capacidad disponible no alcanza.
En ese marco, la prioridad solicitada se aplicaría solo sobre la capacidad adicional generada por las obras financiadas por la empresa, y no sobre el resto del sistema.
Un problema estructural en Argentina
La disputa también refleja un desafío estructural para el desarrollo energético y minero del país: la falta de infraestructura de transporte eléctrico.
Este déficit se ha convertido en uno de los principales cuellos de botella para nuevas inversiones industriales y energéticas.
Para intentar resolverlo, el Gobierno nacional impulsó un esquema que permite a las empresas financiar nuevas líneas eléctricas y, a cambio, obtener prioridad de uso durante un período determinado.
Este mecanismo se apoya en modificaciones a la ley eléctrica introducidas tras la aprobación de la Ley de Bases, que habilitó al Poder Ejecutivo a modernizar el marco regulatorio del sector.
Un caso clave para el futuro de la infraestructura energética
Lo que finalmente se resuelva en torno al proyecto Vicuña podría convertirse en un precedente para el financiamiento privado de obras energéticas en Argentina.
La decisión no solo impactará en el cronograma del mayor proyecto cuprífero del país, sino también en el modelo con el que el país buscará destrabar su histórico déficit de infraestructura eléctrica, clave para atraer inversiones de gran escala en minería y energía.

